Aunque los tamales son un desayuno cotidiano en la Ciudad de México, el Día de la Candelaria los convierte en el eje de una celebración que reúne a familias, amigos y colegas. Esta fecha cierra el ciclo festivo iniciado el 6 de enero: encontrar al “Niño Dios” en la Rosca de Reyes es el compromiso tácito —y afortunado— de invitar los tamales.
Bajo este espíritu, CESSA Universidad convoca anualmente a su alumnado a un concurso para encontrar el mejor tamal, tanto en categoría tradicional como de innovación. Para elevar el nivel de la competencia, cada edición cuenta con la presencia de figuras destacadas de la industria gastronómica.
En esta edición, el jurado de Campus San Ángel destacó no solo por su experiencia, sino por estar conformado por líderes del sector:
El panel no se limitó a calificar sabor y creatividad. Un criterio decisivo fue la narrativa: el "storytelling" detrás de cada creación. Se evaluaron los procesos de elaboración y el trasfondo histórico o personal del tamal, resaltando que la gastronomía no es solo técnica, sino también discurso e identidad.
Tras analizar las propuestas de los 12 grupos participantes, se seleccionaron a los ganadores basándose en esta visión integral.
De igual forma, el Campus Norte (Estado de México) recibió a expertos en la materia que dialogaron con los estudiantes y retroalimentaron sus creaciones. Los jueces invitados fueron:
El concurso trasciende la competencia técnica; es un ejercicio para profundizar en la historia, variantes y complejidad del platillo.
Amalia Sánchez, profesora de la materia de Patrimonio Culinario de México en ambos campus, subrayó el objetivo pedagógico del evento: “Queremos recuperar la tradición, preparación y el consumo de tamales como una herencia viva, y no solo como un platillo de celebración ocasional”.
“Los chicos preparan tamales tanto de modo tradicional como de innovación. Esto pone en juego su creatividad e ingenio para evolucionar un platillo tan arraigado”, añadió la profesora.
Los estudiantes gozaron de total libertad para explorar la riqueza gastronómica del país, eligiendo recetas de cualquier región o inspirándose en las más de 500 variantes de tamales que existen en la República Mexicana.